Con oficinas en Madrid y Kuwait, AGi architects trabaja desde un enfoque sostenible y contemporáneo, investigando y adentrándose en el contexto para diseñar soluciones a medida, que se adapten a la realidad personal y cultural de cada cliente. Sobre cómo sus proyectos buscan crear espacios con un valor añadido perdurable, comprometidos con el planeta y la sociedad, que transformen las ciudades y pongan a las personas en el centro, reflexiona Joaquín Pérez-Goicoechea, socio fundador y director de AGi architects, en esta entrevista.
Llevas muchos años realizando proyecto sarquitectónicos con AGi architects, ¿cómo disteis vida a este estudio de arquitectura?
AGi architects surge de la amistad que entablamos Nasser Abulhasan y yo en Estados Unidos, mientras cursábamos el Máster de Arquitectura en la Universidad de Harvard entre 2000 y 2002. Al concluir el Máster, yo volví a Holanda -donde dirigía la oficina de Cruz y Ortiz en Ámsterdam- y Nasser comenzó el doctorado en Harvard. Dos años después, en 2004, Nasser me llamó porque le habían encargado una vivienda unifamiliar en la que quería que trabajásemos juntos y comenzamos a colaborar ‘a distancia’. El verano de 2004 viajé a Kuwait por primera vez para estudiar el solar, reunirnos con el cliente y diseñar el proyecto; y en septiembre comenzamos la que finalmente sería Star House, primer proyecto y origen de AGi architects. Lo que empezó como una colaboración puntual fue creciendo hasta que, en mayo de 2005, decidí dejar mi trabajo para poner en marcha nuestro propio estudio, que fundamos en 2006 con la apertura simultánea de dos oficinas, en Madrid y Kuwait.
¿Cómo definiríais vuestro estilo arquitectónico? ¿Crees que existe un hilo conductor entre todos vuestros proyectos?
Aunque es cierto que tenemos unos modos de expresión comunes y consolidados, no buscamos ni nos definimos por un estilo predeterminado ni un formalismo que exprese quiénes somos, y cada proyecto responde de forma puntual a los condicionantes existentes y las necesidades del cliente. Somos un estudio boutique de arquitectura centrado en la sostenibilidad y el diseño contemporáneo, que reinterpreta la arquitectura mediterránea desde una perspectiva vanguardista e internacional. Buscamos un entendimiento permanente entre la cultura propia del lugar y el estilo de vida aspiracional de nuestros clientes, para, a través de la innovación, la investigación y un profundo conocimiento del contexto, diseñar soluciones a medida.
¿Qué cualidades debe tener una casa en Medio Oriente en comparación con Europa?
El modo de vida en ambos lugares es muy diferente por sus diferencias culturales, sociales y climáticas, y una vivienda unifamiliar en Oriente Medio juega un papel de representación que no existe en Europa. La intimidad es un valor a preservar al máximo en los países de El Golfo, donde existe un desdoblamiento de usos y filtros de privacidad, que van desde los espacios más familiares e íntimos, a los sociales y públicos, sin olvidar los destinados al servicio.
El clima extremo también dicta la orientación y circulación entre unos espacios que, por lo general, se cierran hacia el exterior y se abren completamente al interior, a través de patios y jardines que permiten crear estrategias de sostenibilidad pasivas para lograr una mayor eficiencia energética y un elevado confort, como muestra Three Gardens House.
A la hora de dar vida a un proyecto, ¿dónde encontráis vuestra inspiración?
Dependiendo del proyecto, encontramos la inspiración en fuentes muy diversas. Desde aspectos sociales, el entorno o el paisaje, al pensamiento abstracto de la programación y cómo a través del análisis de los datos de partida y la simplificación de las leyes que los unen y relacionan podemos obtener resultados muy diversos.
¿Funcionalidad o estética?
Existe una diferencia profunda entre ‘lo bello’ y ‘la estética’, y, considerando ‘la estética’ una formalización o racionalización de los estilos que generan belleza, nosotros creemos que ‘lo bello’ puede estar en el engranaje de un reloj, su precisión y su sonido, y no solo en su esfera visible.
La combinación de funcionalidad y belleza es la expresión de la resolución de las necesidades planteadas por el cliente y el propio proyecto, nunca al revés. Por ejemplo, el concepto de Villa Archipiélago nace de la idea de lograr que cada uno de sus habitantes viva la casa de forma independiente, y su aspecto formal es el resultado de ese proceso. La vivienda se organiza en islas independientes, cada una con su propio carácter y función, que establecen una relación única con su propio jardín y se conectan con el resto de estancias a través de unos espacios comunes que las enlazan de forma natural.
¿Cómo es el cliente de Oriente Medio? ¿Es más exigente que el cliente europeo?
Nuestro cliente en Oriente Medio es muy exigente. Conoce muy bien la cultura occidental y, aunque puede verla como algo aspiracional, no quiere replicar el modelo, al menos no en su entorno familiar y social, y busca una adaptación de los conceptos a su realidad, personal y cultural, y sus necesidades, presentes y futuras.
La iluminación es otro elemento que ayuda a definir los espacios, ¿cómo lo tenéis en cuenta?
La iluminación juega un papel clave en nuestros proyectos, tanto en la fase de diseño conceptual como en la ejecución que llevamos a cabo con mimo y detalle. Trabajamos de la mano de Lara Elbaz y Maria Gil de Montes, dos excepcionales profesionales con las que colaboramos para mejorar los espacios y la calidad de vida de nuestros clientes, y que son una garantía para dar el mejor servicio.
¿Cómo se aplica el concepto de sostenibilidad a la arquitectura? ¿Cómo se consigue en un clima extremo como el de Kuwait?
La sostenibilidad, más que una tendencia, para nosotros es una responsabilidad. Siempre hemos desarrollado nuestros proyectos de la forma más sostenible posible, pero nunca hemos creído que existiera ‘una sola sostenibilidad’ o un solo camino. Entendemos la sostenibilidad como un traje a medida que se debe adaptar al contexto local y creo que el tiempo nos ha dado la razón: hoy podemos ver cómo se aprecia la arquitectura hecha con los medios disponibles de cada lugar, como ocurre con la obra de Francis Kéré. Existen formas para ser más sostenibles y mejorar el impacto de nuestros diseños en el ecosistema, y siempre hay que desarrollarlas en conexión con el entorno cultural y el lugar. Nosotros reinterpretamos las arquitecturas locales de Oriente Medio desde una mirada contemporánea y potenciamos estrategias pasivas para obtener el mínimo consumo de energía y el adecuado confort térmico.
Nuestro objetivo es crear espacios con un valor añadido perdurable, de bajo consumo y eficientes energéticamente, bien a través de la implementación de estrategias pasivas –orientación, aislamiento térmico, materiales de alta inercia, aprovechamiento de las sombras naturales del edificio, mejora de las condiciones higrotérmicas, etc- o con la instauración de criterios Passivhaus, EnerPHit, LEED o BREEAM.
Si alguien no supiera qué es el lujo sostenible, ¿cómo lo describirías?
El lujo sostenible es algo que tiene que ver con la percepción del mundo y de uno mismo, algo muy representativo y que nos ayuda a destacar y a disfrutar al máximo de nuestras posibilidades. Hoy en día, el concepto de lujo ha cambiado y ya no nos representa nada que esté alejado del compromiso con el planeta y la sociedad, dos conceptos que se han incrustado en nuestra cultura.
¿Qué impacto crees que tiene la arquitectura en la vida de las personas y las ciudades?
El impacto de la arquitectura en la calidad de vida de las personas es total e indiscutible, por lo que, antes de nada y por encima de todo, ésta debe reflejar las necesidades sociales y dar la mejor respuesta posible en un entorno económico concreto.
El diseño de nuevos desarrollos urbanos debe poner en el centro a la persona y tener en cuenta las nuevas opciones de movilidad y relación que configurarán nuestras sociedades. Tenemos que transformar las ciudades en espacios más naturales, con una movilidad distinta y mucho más eficientes a nivel energético, sin olvidar que son motores económicos, sociales y culturales, y no se pueden imponer visiones unilaterales, en muchos casos simplistas y no acordes a las necesidades de la ciudadanía. Hay que pensar en el día a día de las personas, las familias y los distintos agentes económicos que operan en la ciudad para crear espacios que reflejen la sociedad a la que pertenecen.
Obviamente hay mucho pesimismo sobre el cambio climático, ¿qué opinas al respecto?¿Cómo imaginas el futuro arquitectónico?
En estos momentos, los problemas, tanto logísticos y de empleabilidad, como de carestía de las materias primas, son globales, y las estrategias y políticas encaminadas a combatirlos son el camino. La arquitectura debe ser capaz de responder a condicionantes externos de forma ágil, ser sistemática, adaptable, transformable y sostenible, para dar soporte así a los deseos de la ciudadanía de continuar en contacto directo con la naturaleza.
Las normativas urbanísticas necesitan promover ciudades verdes, mixtas, inclusivas y seguras, con una capacidad de respuesta rápida gracias al manejo de datos e información del siglo XXI y una gestión más ágil y automatizada. Tenemos enfrente un gran reto que debemos ser capaces de resolver, y para ello es fundamental la industrialización de la arquitectura sin que ello menoscabe la identidad de los entornos donde se ejecuta.
Admiramos tu trabajo y para nosotros esta entrevista contigo es un privilegio, ¿crees que desde Gunni & Trentino te aportamos alguna ventaja a la hora de llevar a cabo tus proyectos?
Hemos colaborado juntos en algunos proyectos en los que habéis aportado vuestra profesionalidad como proveedor de mobiliario exclusivo. El hecho de contar con vosotros facilita el montaje y distribución del catálogo elegido de forma individualizada para cada proyecto, permitiendo además personalizar piezas a medida que sin duda redundan en la calidad del proyecto.
¿Qué es importante al ejecutar y obtener un excelente resultado final? ¿Cómo os ayuda Gunni & Trentino a elevar vuestros proyectos?
El resultado final es la suma de muchas fases, que nacen con el diseño conceptual y en las que es crucial la atención al detalle que prestamos desde AGi architects. La cuidada elección de los materiales, acabados, mobiliario e iluminación es algo fundamental para lo que siempre contamos con el apoyo de Gunni & Trentino, a través de un catálogo de calidad que responde a nuestras necesidades y nos ayuda a que el cliente se sienta respaldado por dos empresas que aseguran su atención personalizada y satisfacción.
¿Qué retos surgen a la hora de diseñar un proyecto como Three Gardens House? ¿Cómo ha sido tu experiencia trabajando con nosotros?
El principal reto ha sido diseñar un espacio exterior para su uso y disfrute durante los 365 días del año en un clima tan extremo como el de Kuwait. Un punto de partida que nos ha llevado a desarrollar nuevas estrategias que permitieran estratificar los usos exteriores en función de la época del año y las horas del día, y que ha dado como resultado tres jardines a distintos niveles. Tres jardines unificados como un único espacio exterior y conectados, de forma visual y física, a través de escaleras exteriores, que generan los vacíos en torno a los cuales se articula el resto de usos de la vivienda.
Nuestra experiencia con Gunni & Trentino en este proyecto ha sido muy satisfactoria, gracias a un equipo accesible y dispuesto en todo momento. Siempre es de mucha ayuda contar con expertos en la prescripción y entrega de mobiliario que puedan dar respuesta a los diseños con plazos y estimaciones realistas.
A lo largo de tu carrera, ¿qué proyecto destacarías por su diseño? ¿Y por su ejecución?
Si bien es cierto que las viviendas unifamiliares y villas de lujo son el máximo exponente de la personalización y atención al detalle, y muestran nuestras capacidades de manera más evidente, uno de nuestros mayores retos fue el Pabellón de la Oportunidad (Opportunity Pavilion) de la Expo 2020 Dubái, cuyo hilo conductor abordó las relaciones entre los seres humanos y el impacto de sus acciones. En el ámbito residencial, pondría en valor los edificios en altura Wind Tower y Wafra Living con los que AGi architects ha participado en un ambicioso proyecto de investigación que ha explorado las formas de vida de la sociedad kuwaití para encontrar enfoques alternativos a la vivienda socialmente relevantes, con una base cultural y atentos al contexto. Ambos proponen una organización innovadora de la vivienda en Kuwait, un nuevo tipo de vida multifamiliar que surge como respuesta social a las necesidades urbanas del país y que se materializa en el libro “The Multiplex Typology. Living in Kuwait’s Hybrid Homes”.
¿Qué reto crees que te queda por superar?
Sin duda, muchísimos, siempre teniendo en cuenta que la escala o el tamaño del proyecto no es lo más importante para nosotros, sino dar respuesta a las necesidades sociales que plantea.
En España esperamos terminar en los próximos meses, proyectos muy importantes y que tienen que ver con el Patrimonio Histórico y los Bienes de Interés Cultural, y uno de nuestros objetivos internos para los próximos tres años es la consolidación del departamento que investiga y realiza proyectos culturales, museos y exposiciones. En viviendas, ya llevamos más de 200.000 metros cuadrados diseñados y construidos a nuestras espaldas, por lo que la oficina funciona con estándares y automatismos propios, que nos permiten reducir los plazos y mejorar el servicio a nuestros clientes, manteniendo la calidad de nuestros diseños.
Para terminar, sino hubiera sido la arquitectura, ¿a qué habrías dedicado tu pasión?
Me cuesta imaginarme en otra profesión, pero, sin duda, de no haber sido arquitecto estaría vinculado a cualquier otra actividad que implique procesos creativos de investigación y desarrollo.



