Un refugio de calma contemporánea en el corazón de la Sierra de Tramuntana.
Ubicado en el barrio madrileño de Guindalera, este proyecto residencial propone una lectura contemporánea de la calma. La vivienda ha sido concebida como un refugio de tranquilidad, donde los colores, las texturas y las piezas seleccionadas dialogan con armonía y sutileza.
Tonos topo, beige, gris y crema componen una paleta que respira equilibrio y serenidad. El mobiliario, en líneas limpias y acabados suaves, refuerza la luminosidad natural del espacio. La decoración se enriquece con obras de arte cuidadosamente integradas y piezas icónicas como el taburete Berger en nogal, diseño de Charlotte Perriand, que aportan carácter y profundidad al conjunto.
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Cada elemento ha sido elegido con intención.
Desde el sofá, que actúa como punto central del salón, hasta los pequeños detalles decorativos que suman textura y personalidad sin sobrecargar. El espacio fluye con naturalidad, transmitiendo una sensación de orden y equilibrio que invita al descanso y al disfrute diario.
La mezcla entre diseño contemporáneo, acentos clásicos y una paleta cromática serena da lugar a un hogar que emociona desde la sencillez y la sofisticación. Guindalera es una expresión de estilo sutil y elegante, pensada para quienes valoran la belleza tranquila y duradera.
El proyecto de interiorismo ha sido firmado por Lourdes Martínez Nieto, con la participación de Gunni & Trentino en la selección de mobiliario y elementos decorativos.