Conversamos con Juan Alfaro, comisario de arte del proyecto No Art, No Home, una iniciativa que transforma los showrooms de Gunni & Trentino en espacios donde arte y diseño conviven de forma natural, demostrando que una casa sin arte no está verdaderamente viva. En esta entrevista, reflexiona sobre la conexión profunda entre ambas disciplinas, el papel del arte como declaración de identidad y la importancia de una curaduría sensible que dé sentido y alma a cada espacio.
¿En qué consiste el proyecto No Art No Home que has comisariado en el showroom de Gunni & Trentino?
El proyecto se basa en la incorporación de obras de arte de artistas reconocidos internacionalmente en los diferentes showrooms de Gunni Trentino en España. Hemos querido mostrar el arte en su hábitat natural: las casas. Y hemos intentado curar cada espacio para ofrecer una panorámica general del efecto de una obra con el mejor interiorismo. Nuestra apuesta es firme: no hay casas sin arte. Así de disruptiva es nuestra creencia.
¿Cómo ejecutáis un proyecto de unespacio desde el punto de vista delasesoramiento en arte?
Nos gusta empezar a trabajar desde el principio del proyecto con el equipo de arquitectos e interioristas. Esto nos permite desde un primer momento entender la filosofía y el lenguaje que se va a desarrollar en cada espacio y proponer las obras que nos parecen adecuadas para que se produzca la simbiosis perfecta entre espacio, decoración, arte e iluminación. Este último aspecto es especialmente importante para nosotros. Personalmente, me gusta que la iluminación general de la casa la lleve a cabo el interiorista y poder trabajar nosotros en la iluminación del arte para que el efecto final sea perfecto.
¿Cuál es la relación que existe entre diseño y arte?
Considero que el arte es toda forma de expresión: plástica, oral, arquitectónica o escultural. Por eso hay una íntima conexión entre las distintas disciplinas artísticas y el diseño, especialmente cuando se integran desde una mirada curatorial. En nuestros espacios, esta conexión no es decorativa ni superficial, sino que responde a una filosofía muy clara: No Art, No Home. Creemos que una casa sin arte no está viva.
El diseño y el arte comparten una raíz esencial: ambos hablan del alma de las cosas. El arte conmueve, el diseño ordena, pero juntos generan algo más poderoso: crean atmósfera, relato y pertenencia. La combinación entre piezas seleccionadas, objetos con narrativa y obras que despiertan la mirada, construye hogares que trascienden lo funcional y se convierten en lugares con identidad.
Desde este enfoque, el arte no es un accesorio, sino un gesto de autenticidad. Coleccionar arte —aunque sea una sola pieza significativa— es también una forma de diseñar tu propio relato. El arte no es una tendencia, es una declaración de intenciones.
¿Qué opinas de las aplicaciones digitales e IA aplicadas al mundo del arte?
Estamos viviendo en los últimos tiempos un avance en la visualización de espacios vía IA, que desde mi punto de vista nunca va a sustituir el trabajo de todos los equipos que intervienen en un proyecto, pero sí que lo va a complementar, agilizar y tecnificar. Es interesante también ver cómo avanzan los proyectos de arte digital y digitalizado, es decir, creado y concebido por algoritmos de diseño que plasman pensamientos en representaciones gráficas, como el que proponen compañías como ArtAI, con la cual estamos realizando algunas pruebas de concepto sobre proyectos reales.
¿Qué consejo darías a personas que se van a iniciar en el mundo del coleccionismo?
Que adquieran según sus gustos personales siempre, que recurran al consejo de profesionales si lo necesitan y que valoren el arte como un activo líquido de mercado, y que por lo tanto estará siempre sujeto a la apreciación o depreciación de su valor como cualquier otro activo.
¿Cómo asegurar que una inversión en arte va a ser rentable?
Nosotros hay determinados factores a los que damos gran importancia a la hora de recomendar una determinada adquisición: posicionamiento institucional y museístico, galería que representa al artista, colecciones en las que se va incorporando, política de precio, unicidad del lenguaje, mercados en los que está presente… No es una fórmula mágica, pero son factores de limitación del riesgo que toda inversión entraña. Nuestro papel, mediante el análisis, es ofrecer las mejores metodologías de evaluación a nuestros clientes.
¿El proyecto de Gunni Trentino con el arte solo se va a desarrollar enMadrid?
Hemos empezado por Madrid y Barcelona y, la intención es poder extender paulatinamente el proyecto No Art, No Home al resto de showrooms de la compañía en España.
¿Cómo se ha ejecutado el proyecto en la práctica?
Con un trabajo intenso de colaboración entre el equipo de profesionales de Gunni y nuestro estudio, trabajando durante ocho meses en la selección de las diferentes piezas para los espacios.
Es un proyecto que ha necesitado una labor curatorial delicada y ahí el resultado: hemos creado un producto único que no deja de sorprender a todos los que nos visitan.
¿Ha sido difícil realizar la selección de los artistas?
Los mismos factores que referencio a la hora de realizar la adquisición son los que hemos determinado a la hora de realizar la propuesta de artistas para el showroom. Internacionales, con presencia en los diferentes continentes y con una estética determinada que obedece a nuestra visión y a la del equipo de profesionales de Gunni.


