Una cocina que combina emoción, funcionalidad y diseño atemporal.
Ubicado en la Avenida Diagonal de Barcelona, este proyecto gira en torno a un espacio culinario concebido como el corazón de la vivienda. La cocina destaca por su estética sofisticada y cálida, donde los matices del azul y los acabados nobles crean un ambiente emocionalmente envolvente.
El contraste entre la madera en tonos suaves, los taburetes azules y los detalles en acero logra una atmósfera equilibrada y acogedora. Cada elemento se integra con precisión: desde la zona de cocción en acero, como pieza central del diseño, hasta la iluminación interior de las vitrinas, que aporta profundidad y calidez al conjunto.
Media grid
Una demostración de cómo el diseño puede despertar sensaciones.
El mobiliario azul y el suelo de madera conviven con naturalidad, mientras que la luz natural entra en escena como un componente clave, aportando dinamismo y acentuando la pureza de las líneas.
Los pequeños detalles se convierten en protagonistas: los acabados metálicos, las vitrinas retroiluminadas, los contrastes cromáticos… todo suma a una experiencia estética y funcional. Este proyecto demuestra que una cocina bien diseñada es mucho más que un lugar para cocinar: es un espacio de encuentro, inspiración y belleza cotidiana.
El reportaje fotográfico ha sido realizado por Jordi Folch.